|| La vacuna contra el sarampión en México cuenta con disponibilidad suficiente para atender a la población, de acuerdo con una tarjeta informativa de la Secretaría de Salud. La dependencia reportó 23,529,075 vacunas disponibles, una adquisición total de 27,364,605 y 12,240,453 dosis aplicadas al 9 de febrero de 2026, en un contexto de vigilancia epidemiológica reforzada y acciones de contención activadas tras la detección de un primer caso importado a finales de 2025

La Secretaría de Salud informó que el país dispone de un inventario de 23 millones 529 mil 075 vacunas contra el sarampión, para atender a la población en todo el territorio nacional. Adicionalmente, señaló que se han adquirido 27 millones 364 mil 605 vacunas en total, lo que respalda la capacidad de respuesta del programa de inmunización ante necesidades operativas y epidemiológicas.
En términos de avance, el comunicado precisa que, al corte del 23 de enero de 2026, se han aplicado 12 millones 240 mil 453 vacunas. La dependencia no detalla en la tarjeta el desglose por entidad federativa o por grupo poblacional, pero sí enfatiza que la disponibilidad es suficiente y que las dosis deben usarse para completar esquemas y reforzar coberturas en población objetivo y rezagada.

Los grupos que deben recibir la vacuna contra el sarampión. En primera línea se ubican niñas y niños de 1 año y de 18 meses, lo que corresponde a los momentos clave para completar el esquema en la primera infancia y sostener la protección individual y comunitaria.
También se incluye a la población rezagada de 2 a 9 años, así como a personas de 10 a 49 años que “no cuenten o no recuerden contar con su esquema completo”. A esto se suma la vacunación dirigida a personal de salud, personal educativo y jornaleros agrícolas, un grupo señalado por la autoridad por su alta movilidad y riesgo de exposición en contextos de traslado frecuente.

Dentro de las medidas destacadas, la Secretaría de Salud contempla la aplicación de la “dosis cero” a niñas y niños de 6 a 11 meses. Este componente se menciona como una acción específica para ampliar la protección en edades tempranas, particularmente en escenarios donde el riesgo epidemiológico exige adelantamiento de la inmunización.

El comunicado también indica que, en zonas con brotes activos, se aplica una dosis “0” a menores de 6 a 12 meses, como parte de la respuesta de control. La intención es cortar cadenas de transmisión tempranamente y proteger a la población infantil más vulnerable frente a la circulación del virus.

La autoridad sanitaria subraya que el comportamiento epidemiológico del sarampión se mantiene bajo monitoreo permanente a través del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica. Este sistema permite la detección oportuna de casos, su confirmación por laboratorio y la identificación de genotipos circulantes, en cumplimiento de compromisos internacionales en materia de vigilancia sanitaria.
El énfasis en laboratorio y genotipificación apunta a la trazabilidad de la transmisión y a la capacidad del país para diferenciar casos importados, cadenas de contagio y patrones de circulación viral. Aunque el comunicado no presenta cifras de casos o tasas, sí remarca el componente técnico de vigilancia como parte central de la respuesta institucional.

La Secretaría de Salud señala que, tras la detección del primer caso importado el 14 de febrero de 2025, se activaron “de manera inmediata” protocolos internacionales de contención. Entre las acciones mencionadas se encuentran los cercos epidemiológicos, con vacunación en 25 manzanas alrededor de cada caso, además de búsqueda activa para identificar posibles contagios asociados.
A esta estrategia se suma la intensificación de la vacunación para asegurar esquemas completos y la ampliación de la edad de vacunación hasta los 49 años, con énfasis en jornaleros agrícolas por su movilidad. La tarjeta también refiere una coordinación permanente con las entidades federativas, especialmente en los estados con mayor incidencia, aunque no especifica cuáles.


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